Domingo, 11 de julio de 2010
El toque del Espíritu
Léase el Salmo 23
Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza.
-Salmo 23.4 (VPEE)
POR algún tiempo sentí una inquietud, un deseo de ayudar a quienes sufren de enfermedades terminales en nuestra comunidad. Sin embargo, la incertidumbre, la ansiedad y un sentido de incapacidad impedía que diera el paso para ayudar. Reconocía la magnitud del desafío y mis propias fragilidades humanas, y esto me mantenía renuente a servir.
Mientras oraba, comprendí que Dios no me pedía sólo que sirviera, sino que prometía estar conmigo. Con esa seguridad, me ofrecí como voluntario.
Clamo a Dios según viajo por las carreteras polvorientas o las autopistas congestionadas para visitar a los enfermos, orando para que el Espíritu Santo me use para revelar el amor de Dios a mis nuevos amigos. Siento la presencia de Dios mientras recojo las hojas o podo el césped de sus patios, o hago para ellos otras cosas que ya ellos no pueden hacer. Soy bendecido cuando me hablan de corazón sobre los asuntos de los cuales se arrepienten, del amor, de las bendiciones, del perdón y de cómo Dios camina con ellos hacia la eternidad.
Sr. Doug M. Quinn (Oklahoma, EUA)
Oración:
Oh Dios, ayúdanos a comprender que nunca estamos solos. No importan los desafíos; estás con nosotros. Amén.
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
¿Dónde quiere el Espíritu que sirva?
OREMOS:
Por voluntarios en la comunidad.
domingo, 11 de julio de 2010
miércoles, 29 de julio de 2009
Conquistando la batalla

¿Porque te sientes solo? No sabes 1ue a tu lado está Dios para ayudarte a vencer a tantos obstáculos que se presentan en tu camino. La biblia nos relata el testimonio de David. Jehová lo llamó cuando ersa un pastor de oveja a temprana edad, era el menor de sus hermanos pero agradaba a Dios en todo y el corazón de Dios estaba con él. Una vez tuvo una gran batalla, le consiguieron unas vestiduras pero las devolvió porque su fuerza no se encontraba en aquellas vestiduras, si no que el pelearía contraun gigante, pero e Espíritu de Jehová estaba con David y ganó esa batalla. Porque las batallas son de Jehová él es el Rey de los ejércitos y no ha pérdido ni una sola batalla. "Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza porque de Jehová es la batalla y él os entregará en nuestras manos" 1 Sauel 17:47.
Pero nuestra principal guerra no es con nosotros mismos, mira lo que la palabra dice: en Efesios 6:12 "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra hustes espirituales de maldad en las regiones celestes. Sabes que significa esto, que nuestra lucha no es contra humanos si nó con el ejército de Satánas, ellos son los que se manifiestan en las vidas, las hace pecar, matarse, destruir pero nosotros podemos vencer " No con ejército ni con fuerza, si no con mi espíritu, ha dicho Jehová" Zac.4:6
Cuando Cristo viene a morar en nuestro corazón, Dios envía su Espíritu para ayudarnos a encer. Pero necesitamos una armadur muy especial que se llama la vestidura del cristiano en Ef. 6:14-17 dice que nuestros lomos deben ser justicia, llevar el evangelio de la paz tener el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la paabra de Dios. Podemos vener cuando luchamos con justicia y podemos levantar manos limpias como señal de honestidad Salmo 18:24. Conquistar una batalla es tu sobrevivir a todos los obstáculos que el enemigo te cruce en el camino. Es esforzarte y redimir el tiempo en una busqueda por alcanzar la Bendición de Dios. Debes conquistar, no te sientas fracasado porque todavía debes vencer. a todas las tramas que el enemigo pone a tu vida. Debes vencer al desanimo, a la pereza al sueño de la indeferencia, a la poca estimas que te das... Sabes que todavía la sangra de Cristo cubre, perdona tus pecados y día a día renueva tus ferzas para poder vencer a las trampas del enemigo.
No te rindas sin haber luchado. Armate de la vestidura de Dios, propont en este día decir, soy más que un vencedor, por medio de aquel que nos amó, que es Cristo Jesús. Si clamas a Dios, Dios te dará nuevas fuerzas. Los vicios no pueden ser mas grandes qe tú. Los vicios te dominan, pero todavía existe un Dios que es mas grande que todo poder de la tiniebla que te puede ayudar a vencer, el alcohol, las drogas y la prostitución etc. Tu fé te ha salvado le dijo Cristo a la mujer del flujo de sangre, ella sanó porque se atrevió a desafiar esa grave enfermedad que tuvo por espacio de 12 años, venció porque pensó que había alguién más grande que su enfermedad, que la ayudaría a vencer. Ese fue Jesús de Nazaret y él te dice hoy ¿Quieres ser libre? Solo aceptalo en tu corazón y tendrás de ahora en adelante a alguién que te ayudará a conquistar tu batalla y recuerda que nadie ama como Dios.
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